Richard Mollier
Richard Mollier nació el 30 de noviembre de 1863 en Trieste, entonces parte del Imperio austrohúngaro, en una familia de origen alemán.
- Su padre, Eduard Mollier, era ingeniero naval y director de una fábrica de maquinaria en Trieste.
- Su madre, Armine von Dyck, provenía de Múnich.
- Completó su educación secundaria en el Gymnasium alemán de Trieste, obteniendo el diploma de madurez en 1882.
Posteriormente estudió matemáticas y física en la Universität Graz (Austria) y continuó en la Technische Hochschule München (Múnich).
En 1888 concluyó sus estudios de ingeniería mecánica —según algunas fuentes— y regresó durante un par de años a Trieste para trabajar en la empresa familiar.
En 1892 se habilitó para la enseñanza universitaria (Habilitation) en el ámbito de la “teoría de máquinas” con una tesis sobre diagramas térmicos.
Finalmente, su doctorado (Dr-Ing) lo obtuvo en 1895 en la Universidad de Múnich con una tesis sobre “la entropía de los gases”.

Carrera profesional
Tras sus primeros trabajos en Múnich, en 1896 fue llamado por Felix Klein a la Georg‑August‑Universität Göttingen para desarrollar la “física técnica”. Sin embargo, ese puesto fue breve, ya que en 1897 le ofrecieron la cátedra en la Technische Hochschule Dresden como sucesor de Gustav Zeuner.
En Dresde, Mollier ejerció como profesor de mecánica teórica y dirigió el laboratorio de máquinas allí. Fue en este entorno donde desarrolló la mayoría de sus obras más relevantes. Fue también rector de la institución en ciertos períodos (1905/06 y 1918/19 según fuentes alemanas).
Se retiró de su cátedra en 1931 y falleció el 13 de marzo de 1935 en Dresde.
Aportes científicos y legado
El rasgo que distingue a Mollier es su capacidad de puente entre la teoría termodinámica y la ingeniería práctica. Las ideas fundamentales que introdujo incluyen:
- Abogó por el uso de la entalpía (H) como función de estado en termodinámica técnica, permitiendo el análisis de sistemas donde calor y trabajo se intercambian, sin tener que tratarlos por separado.
- En 1904 publicó su obra Neue Diagramme zur Technischen Wärmelehre (“Nuevos diagramas para la termotecnia”) donde introdujo el diagrama entalpía-entropía (H-S) que hoy lleva su nombre.
- En 1906 presentó Neue Tabellen und Diagramme für Wasserdampf (“Nuevas tablas y diagramas para el vapor de agua”), que llegó hasta su sexta edición en 1932, reflejando la evolución técnica del vapor como fluido de trabajo.
- El denominado “diagrama de Mollier” es hoy una herramienta estándar para ingenieros que diseñan plantas térmicas, turbinas de vapor, sistemas de refrigeración y de climatización para aire húmedo.
Más allá de los diagramas, Mollier también trabajó sobre transferencia de calor, fluidos técnicos, motores de combustión, condensadores y otros sistemas industriales.
Influencia y reconocimientos
- En 1923, durante un congreso sobre termodinámica celebrado en Los Ángeles, se decidió que todos los diagramas que lleven la entalpía como uno de sus ejes se denominarían “gráficos de Mollier” en su honor.
- En 1928 recibió la prestigiosa medalla Grashof del Verein Deutscher Ingenieure (VDI).
- En Dresde, su legado físico permanece: el edificio de la facultad de ingeniería de la presente Technische Universität Dresden lleva el nombre “Mollier‐Bau” como homenaje.
Rasgo personal y docencia
Las fuentes indican que Mollier era una persona modesta, reservada, pero muy rigurosa en su enseñanza. Sus conferencias eran, según se narra, completamente memorizadas, sin apuntes, lo cual realzaba la claridad y espontaneidad de su exposición. Muchos de sus alumnos se convirtieron luego en figuras destacadas de la termodinámica técnica: por ejemplo Wilhelm Nusselt (transferencia de calor) y Rudolf Plank.
Contexto histórico y relevancia actual
Mollier desarrolló su obra en una época de transformación industrial acelerada: la segunda revolución industrial, con el auge del vapor, de las turbinas, de la refrigeración y del acondicionamiento de aire. Su innovación no fue solo teórica, sino instrumental: creó herramientas que hacían más fáciles los cálculos termodinámicos para ingenieros, lo que aceleró avances en centrales eléctricas, refrigeración y climatización.
Hoy día, más de un siglo después, los diagramas de Mollier siguen siendo parte del currículo de las ingenierías térmicas y mecánicas, y se aplican en software de simulación, en diseño de compresores, turbinas, intercambiadores de calor, sistemas de refrigeración industrial y climatización de edificios.
Su Legado
Richard Mollier fue un ingeniero-físico que combinó un profundo conocimiento termodinámico con un enfoque eminentemente práctico. A través de sus diagramas, tablas y enseñanzas, consiguió acercar la teoría del calor y de los procesos térmicos a la práctica industrial, dejando una huella que sigue vigente. Murió en 1935 en Dresde, pero su legado vive en cada turbina de vapor, en cada sistema de refrigeración y en cada ingeniero térmico que emplea sus herramientas.
